¿Qué es Prana y cómo podemos explorar este concepto a través de la práctica? En nuestras
clases y cursos de yoga en San Luis Potosí y online,
trabajamos con la postura, la respiración y las fuerzas en oposición para desarrollar estabilidad, crear espacio y ampliar la conciencia corporal.
Prana y Yoga Asana
Yoga Asana no es una forma externa creada para conseguir más «me gusta» en Instagram. Las asanas son un conjunto de formas diseñadas para activar acciones internas que crean más espacio y alineación en el sistema esquelético, muscular y nervioso. Cada forma ofrece al practicante una oportunidad para aumentar su percepción y explorar la experiencia de Prana, la energía vital en la filosofía del yoga.
A menudo, Prana se confunde con la respiración. Sin embargo, Prana no es la respiración: la respiración se considera un vehículo para el Prana.
En esta visión, Prana es la energía vital que impregna toda la existencia, incluidos los espacios entre las cosas: desde las piedras hasta los árboles, desde el mar hasta las cimas de las montañas. Hay Prana en los rascacielos que bloquean la luz del sol y en el asfalto que la absorbe.
Como analogía contemplativa, la dualidad de onda y partícula de la física cuántica puede invitarnos a pensar en la relación entre lo visible y lo invisible. Esta comparación no establece una equivalencia científica con Prana, sino que ofrece una imagen para reflexionar sobre esa energía universal y misteriosa que, desde la filosofía del yoga, interconecta y subyace en todo.
Prana no es bueno ni malo y no juzga. Sin embargo, como ocurre con la electricidad en esta analogía, hay materiales y formas que facilitan o dificultan su flujo. El trabajo de Yoga Asana es hacer que la forma física del cuerpo sea más receptiva al flujo y la percepción de esta energía vital, en relación con las demás capas de nuestra experiencia:
los koshas.
Por eso digo a mis alumnos que la ciencia de Yoga Asana tiene algo de mágico. Al observar sus acciones internas e intrincadas, el cuerpo se convierte, metafóricamente, en un laboratorio de alquimia: una experiencia física puede abrir nuevas maneras de sentir, percibir y comprender.
El propósito de Yoga Asana
En cada Yoga Asana existe otra Yoga Asana. Los principios de movimiento y forma se repiten una y otra vez para ayudar al alumno a experimentar mayor vitalidad y recordar, a un nivel visceral y no solamente mental, la naturaleza de la existencia.
Desde esta perspectiva, el alivio del dolor, el aumento de fuerza y flexibilidad y la reducción de tensión y estrés son beneficios que pueden acompañar la práctica, pero no agotan su propósito. La postura ofrece un camino para ampliar la percepción y profundizar en el conocimiento de uno mismo.
La dualidad y la no dualidad de la existencia
Vivimos en un mundo de tiempo y contrastes: subidas y bajadas, dentro y fuera, idas y vueltas. También podemos explorar estas relaciones al reflexionar sobre el
cerebro, la atención y la meditación.
Sin embargo, las perspectivas no duales de la filosofía del yoga proponen que, en la raíz de la existencia, esas separaciones no son absolutas.
Desde esta contemplación, Prana impregna tanto la materia como el espacio. No está limitado a arriba o abajo, dentro o fuera. En Yoga Asana, exploramos su flujo y expansión mediante fuerzas que actúan en oposición.
Cinco fuerzas para contemplar el movimiento
Estas cinco fuerzas, descritas en la tradición de las Upanishads, ofrecen un lenguaje para explorar la experiencia del movimiento. En la lectura que utilizamos aquí:
Udana: movimiento hacia arriba.
Vyana: movimiento hacia fuera.
Samana: movimiento hacia dentro.
Apana: movimiento hacia abajo.
Prana: entendido aquí en su sentido amplio de energía vital que impregna el conjunto, más allá de una dirección particular.
La relación entre estas fuerzas en oposición crea una experiencia de espacio y expansión. Mientras observamos la dualidad dentro de nuestros propios cuerpos, podemos contemplar un fondo de no dualidad sobre el que esas energías opuestas dibujan formas y movimientos.
La energía, en esta imagen, no es buena ni mala. Las fuerzas y las condiciones que la rodean influyen en el camino que toma.
El silencio entre las notas
Piensa en una pieza musical. Las notas se mueven en distintas direcciones, con ritmos y velocidades diversos. Sus contrastes transforman el ambiente de una persona, de un grupo o de una sala. Rompen la monotonía y hacen que la música resulte emocionante.
Es el silencio que existe entre las notas lo que hace posible la música.
Esta es la alquimia del yoga. Trabajando con el cuerpo mediante Yoga Asana, percibimos de manera visceral la oposición necesaria para crecer, expandirnos y movernos. Sin ella no hay transformación.
Pero, al profundizar en la observación, también podemos experimentar que detrás de cada subida y bajada, de cada ida y vuelta, hay una posibilidad de tranquilidad: un espacio de silencio, presencia y existencia sin dualidad.
Encontrar espacio en un mundo incierto y cambiante
Vivimos en un mundo incierto y, a menudo, caótico. Los cambios, las pérdidas, los conflictos y las exigencias cotidianas pueden hacernos sentir que algo tira de nosotros en todas las direcciones. Muchas circunstancias están fuera de nuestro control.
Aun así, podemos explorar dónde existe un margen de acción: cómo cuidarnos, qué apoyo necesitamos y cuál puede ser nuestro siguiente paso. La capacidad de responder se cultiva al observar lo que ocurre y reconocer las opciones disponibles.
En Yoga Asana podemos encontrar restricciones o dificultades. A veces necesitamos detenernos; otras, adaptar la postura, utilizar un soporte o modificar el esfuerzo. Explorar una dificultad no significa soportar dolor ni forzar el cuerpo, sino encontrar condiciones que permitan observar con mayor claridad.
Cuando las fuerzas en oposición trabajan con apoyo y estabilidad, podemos empezar a experimentar mayor espacio, vitalidad y libertad de movimiento. Aprendemos a reconocer las distintas direcciones y sensaciones que ofrece cada asana.
Así ocurre también en la vida. Ante una situación difícil, podemos necesitar descanso, protección o ayuda. Desde ese apoyo, podemos buscar una modificación posible en lugar de exigirnos resolverlo todo de una vez.
Observa. Respira. Muévete. Y lleva lo aprendido más allá de la esterilla.
Confía en el proceso
Observa tu situación actual. Puede haber algo que modificar, una perspectiva que explorar o una necesidad que todavía no has reconocido. Toma una respiración cómoda y encuentra un siguiente paso posible. Repítelo.
Reconocer nuestra capacidad de actuar no exige negar las dificultades ni las responsabilidades de otros. Nos invita a identificar dónde podemos participar, pedir ayuda y abrir espacio para la creatividad.
Es posible que ahora no estés haciendo exactamente lo que deseas, pero nadie aprende a estar boca abajo en
Sirsasana
en un día. Es un proceso. Confía en el proceso y avanza en una dirección que tenga sentido para ti, aunque sea con pasos pequeños y adaptados a tus circunstancias.
Y en los espacios silenciosos entre cada acción, permite que se amplíe tu percepción de ser. Desde la contemplación yóguica, ese silencio abre una experiencia de presencia más allá del tiempo, los juicios y las interpretaciones: un espacio lleno de la potencialidad de Prana, la energía vital que impregna la existencia.
Explora la práctica: clases y cursos de yoga en San Luis Potosí y online
Experimenta cómo trabajar con las fuerzas en oposición, la respiración y los apoyos en nuestras clases y cursos de yoga en San Luis Potosí y online, con enseñanza en español e inglés.
Aprende a reconocer tus patrones, adaptar las posturas y desarrollar una práctica que conecte estabilidad, movimiento y percepción. También puedes profundizar en estos principios a través de nuestros talleres, retiros y formación de profesores.